Ni siquiera le dejé una seña al de arriba

con 16 comentarios

Me gustaría que antes de arrancar esta nota pongas play y, mientras leas, vayas escuchando este tema de Pearl Jam que a mí personalmente me gusta mucho. Te va poniendo en sintonía para ir pensando un poco lo que te voy diciendo y quizás te quedes pensando un rato… 

Disfrutar ahora, hoy, este momento. Mañana veré. ¿Por qué pensar tanto en el mañana? ¿Lo tengo comprado? ¿Tengo comprado 5,10,15,20,30,40,50 años más? Ni siquiera le dejé una seña al de arriba por “mañana a la tarde”, ¿por qué voy a dejar de pensar en el hoy? Si, en definitiva, es el único contrato vigente que tengo con la vida. Hoy, ahora, este minuto, este preciso segundo…

Es raro ¿no? Es cómo qué vivimos proyectando cosas y con esto me refiero a cosas materiales, a cosas abstractas, a cosas… A bicis, autos, camionetas, títulos universitarios, Másters, en fin, un listado interminable ¿de qué? de cosas… Y después de proyectar individualmente nuestra vida, lo volvemos a hacer con una persona al lado. Llega una edad que uno a los primeros meses de noviazgo ya empieza a proyectar si va a ser ella la mujer que vea cuando se abran las puertas de la Iglesia. Entonces antes de dedicarse a disfrutar ese noviazgo, ese momento de la vida, se proyecta con ella, después de eso proyecta hijos, nombres, departamentos, casas, y sigue proyectando…

securedownloadOjo, con todo esto no quiero decir que proyectar esté mal,  a lo que voy es que hay que tener cuidado cuando nos centramos tanto en proyectar y nos olvidamos de vivir el momento…

Esto es un poco lo que te decía al principio de la nota, ¿tenemos comprado el mañana? Pero mañana me refiero a mañana cuando te levantas eh, no al mañana que acabas de proyectar. Después de irte de la oficina cansado, muchas veces hinchado los huevos por x motivo ¿sabés si mañana vas a volver a sentarte en el escritorio? Cuando te vas a las puteadas de tu casa, ¿sabés si cuando volvés a abrir la puerta van a estar tus viejos? ¿tu mujer o tus hijos? Y no por esto quiero ser pesimista, lo que pretendo es ser realista.

Es difícil no dejar de pensar de esta manera (vivir proyectando cosas) de hecho a mí personalmente me cuesta mucho. Pero hace unos días estoy tratando de hacer el ejercicio de disfrutar cada momento que nos da Dios, cada minuto, cada hora y te aseguro que algo cambió. No sé por cuanto tiempo voy a estar pensando de esta manera, pero es tan tranquila la forma en la que vivo hoy, que el día que deje de pensar así voy a, voy a, voy a… volver a leer esta nota (?)

Volviendo al tema, hay personas que nacen con esta forma de ver las cosas, con esta simpleza de quedarse con disfrutar “el presente” y, con el tiempo, proyectar. Yo creo que soy un poco más rebuscado (bastante), me cuesta disfrutar el momento e inevitablemente proyecto y no miro ni disfruto “el presente”. Si te sentís relativamente identificado te propongo un ejercicio:

– Mirá el reloj y anotá la hora en un papel.

– La próxima hora (en realidad cuantas más sean mejor) tratá de vivirla de la manera en que te lo propongo yo. Estés donde estés.

– Si te acordás y tenés ganas, dejá un comentario con una pequeña reflexión.

Ojalá, la forma en que hoy veo las cosas, te pueda ayudar en algo.

Y acordate, mi consejo no es que no proyectes, sino que disfrutes.

16 Comentarios

  1. :)
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    Está muy dentro del corazón del hombre el anhelo de felicidad, el anhelo de plenitud. Muchas de las cosas que hacemos, las hacemos para ser felices. Yo me pregunto cuantas veces somos de pensar que nuestra felicidad esta totalmente unida a la felicidad de jesus, y al plan que tiene para nosotros. Aprovecho y agarro el evangelio de ayer,la Transfiguración de Cristo, la manifestacion de felicidad mas grande de todas. Un claro ejemplo de plenitud, un claro ejemplo en donde se vivencio el presente.
    Por lo tanto, en primer lugar, la felicidad es tener a Jesús en el corazón, como aquel que nos llena el alma, y nos colma de sentido la vida. Tal cual como dice pedro en la transfiguración “maestro, que bien estamos acá”. Estar unido a Dios, es ESTAR BIEN, es vivir el TIEMPO BUENO, es vivir el SEXTO DIA, es vivir EN LA transfiguración de Cristo. Las personas humanas a veces pretendemos ser felices por nosotros mismos, con nosotros mismos, pero acabamos dándonos cuenta de que eso no se puede. O que esa felicidad no es la verdadera. Una vez que nosotros encontramos la felicidad en cristo, la plenitud es tal que todo lo demás nos sorprende. Me explico mejor, cuando el alma colma de felicidad en Dios, todo el resto se da por añadidura, no esperamos nada de nadie, ya que aun asi somos felices. Todo nuestro alrededor es una sorpresa, y la gratitud, esa virtud tan significativa en el cristiano, pasa a ser referente, y es aca en donde el presente se transforma automáticamente en nuestro protagonista.

  2. :)
    | Responder

    Está muy dentro del corazón del hombre el anhelo de felicidad, el anhelo de plenitud. Muchas de las cosas que hacemos, las hacemos para ser felices. Yo me pregunto cuantas son las veces que pensamos que nuestra felicidad esta totalmente unida a la felicidad de Cristo, y al plan que tiene para nosotros. Agarrando justo el evangelio de ayer, la transfiguración de Cristo, creo que es eso la manifestacion de felicidad mas pura de todas, que nos lleva de taquito a vivir el presente.
    Por lo tanto, en primer lugar, la felicidad es tener a Jesús en el corazón, como aquel que nos llena el alma, y nos colma de sentido la vida. Tal cual como dice pedro en la transfiguración “maestro, que bien estamos acá”. Estar unido a Dios, es ESTAR BIEN, es vivir el TIEMPO BUENO, es vivir el SEXTO DIA, es vivir EN LA transfiguración de Cristo. Las personas humanas a veces pretendemos ser felices por nosotros mismos, con nosotros mismos, pero acabamos dándonos cuenta de que eso no se puede. O que esa felicidad no es la verdadera. Una vez que nosotros encontramos la felicidad en cristo, la plenitud es tal que todo lo demás nos sorprende. Me explico mejor, cuando el alma colma de felicidad en Dios, todo el resto se da por añadidura, no esperamos nada de nadie, ya que aun asi somos felices. Todo nuestro alrededor es una sorpresa, y la gratitud, esa virtud tan significativa en el cristiano, pasa a ser referente. Es ese el momento en el cual el presente automáticamente pasa a ser protagonista.

    • Fede Gallardo
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      Wow, increíble comentario. Muchas gracias. ¿Quién sos?

      • :)
        | Responder

        gracias! Una simple aprendiz!

        • Fede Gallardo
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          Jaja, ante semejante comentario.. ¡Sería bueno dar la cara! Saludos.

  3. Oh Captain my captain...
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    No es que no me guste… pero no me cierra…
    Uno pasa por la vida, con un objetivo, y dispuesto a dejar huella… en su trabajo, en su familia, y en sus relaciones.
    Visto así parece una reflexión en la previa de un examen o de un día difícil de trabajo…
    El “carpe diem” puede ser un concepto utilizado con doble interpretación…
    No proyectar… aja… ¿Y mañana que?? Y si quiero algo, tengo un proyecto, un sueño, un anhelo… como cumplirlo sin proyectar como hacerlo?
    ¿Como esperar resultados sin proyección?…¿como seguir disfrutando de la compañía querida sin proyección…? ¿como disfrutar un logro, sin entrenamiento, compromiso o realmente ganas en lograr algo?
    No surge la palabra compromiso, ni obligación de la reflexión… y sin esos dos ingredientes… difícil un logro de los grandes… ya sea laboral, familiar, espiritual, deportivo… o lo que sea…
    “vivir la vida”, “disfrutar el hoy”, conceptos vacíos sino están cargados de una responsabilidad de “vivir la vida BIEN”, “disfrutar el hoy BIEN”…
    En definitiva, no es una cuestión de no proyectar, sino más vale de… “proyectar BIEN…” y en cosas que valgan la pena hacerlo… un abrazo.

    • gallardof
      | Responder

      Buenas, es entendible tu reflexión. Pero quizás no prestaste atención en estas palabras que están dentro de la nota: “Ojo, con todo esto no quiero decir que proyectar esté mal, a lo que voy es que hay que tener cuidado cuando nos centramos tanto en proyectar y nos olvidamos de vivir el momento…” y “acordate, mi consejo no es que no proyectes, sino que disfrutes.”. Justamente lo que quiero reflejar en la nota es que es bueno concentrarse en disfrutar el momento y no voy al concepto (para mí) equivocado y vacío de “vivir la vida” sino de ser responsable, de proyectar pero en la justa medida y de ponerse metas y objetivos, pero DISFRUTAR EL CAMINO que te lleva a cada uno de ellos. Saludos.

  4. Luli
    | Responder

    En el comentario que no se publicó te decía que tu nota la leí anoche muy tarde. Y que llegó en un momento muy preciso. Un momento en el que me siento en paz, en el que estoy disfrutando mucho cada cosa.. Momento de replanteos y cambios, pero sin ansiedades. Y quizá de hacer un duelo, pero ya no tanto desde la tristeza, si no desde la aceptación y la paz. Estos momentos no nos acompañan siempre y al contrario, son a veces muy difíciles de lograr. Por eso creo que hay que saber aprovecharlos, ya que hay tiempo para todo. Y dentro del todo, existen siempre momentos de dolor, preocupación, como también de alegría y gozo. Momentos que son necesarios atravesar, tanto unos como otros, para crecer y superarse. Tu nota me hizo acordar a un capítulo del Eclesiastes, vale la pena leerlo:

    El momento oportuno

    Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa
    bajo el sol:
    un tiempo para nacer y un tiempo para morir,
    un tiempo para plantar y un tiempo para arrancarlo plantado;
    un tiempo para matar y un tiempo para curar,
    un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;
    un tiempo para llorar y un tiempo para reír,
    un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
    un tiempo para arrojar piedras
    y un tiempo para recogerlas,
    un tiempo para abrazarse
    y un tiempo para separarse;
    un tiempo para buscar
    y un tiempo para perder,
    un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
    un tiempo para rasgar y un tiempo para coser,
    un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
    un tiempo para amar y un tiempo para odiar,
    un tiempo de guerra
    y un tiempo de paz.

    Qué bueno sería que todos pudiéramos vivir el hoy, tal como lo decís. Frenar un poco, dejar el celular, abrazar a alguien querido, escucharnos más. Decir lo que sentimos sin vergüenza… y tantas cosas más. Y en vez de proyectar, soñar y pensar qué cosas nos gustaría lograr y quizá sí planificar, pero disfrutando cada paso de ese plan.
    En fin. Anoche fue bueno que alguien me recuerde que hoy mi plan es la paz, la alegría, la aceptación de lo que me toca y algo más…
    ¡Gracias Fede!

    • gallardof
      | Responder

      Muy bueno Lu!!! Muy bueno, me alegro mucho que la nota la hayas leído en el momento justo, me alegra mucho que te haya servido. Muy lindas tus palabras. ¡Te mando un beso grande flaca!

  5. Pato Benavides
    | Responder

    Que puedo decir? Que puedo pensar, si todo lo que esta escrito es total y 100% cierto!
    ¿Que es lo mas lindo de un “noviazgo”? ¿no son acaso las primeras salidas?, Lo mas lindo ¿no es ese sentimiento raro y molesto que se tiene en el pecho? yo creo que SI y UN SI GRANDE por que creo que es excelente ese sentimiento y que nunca debería terminar, ¿entonces? Me parece que si se disfruta de ese momento si formamos una buena base todo va a ser mejor y sin PROYECTAR el futuro, se va formando SOLO.
    Soy de las personas que proyectaron toda su vida y no disfrutaron del “presente” intentando llegar rápido al “futuro” pero bajemos un cambio y pensemos, si quiero un buen futuro, necesito pasar por que GRAN PRESENTE.

    Acaso el que es exitoso en una empresa, llego ahí de un día para el otro? o tuvo que hacer un buen camino al que llamo presente para llegar a ese Futuro?

    ¡¡A VIVIR EL DÍA A DÍA, VAS A VER COMO TODOS LOS DÍAS PODES SORPRENDERTE DE ALGO DISTINTO!!

    Espero se entienda mi idea o mi opinión!

    Fede, excelente nota!

    Abrazos y besos para todos!!

    Pato

  6. PLUNA
    | Responder

    Tan cierto amigo, que para agradecer tus palabras te regalo este poema de Hermann Hesse que siempre me gustó y repito en voz alta cuando me turbo.

    GRADOS

    Toda flor se marchita y toda juventud
    cede a la edad; florecen los peldaños de la vida,
    florece todo saber también, toda verdad
    a su tiempo, y no puede perdurar eterna.
    Debe el corazón a cada llamamiento
    estar pronto al adiós y a comenzar de nuevo,
    para darse con todo su valor más firme
    alegremente a toda forma nueva.
    Y en cada comienzo está un hechizo
    que nos protege y nos ayuda a vivir.

    Debemos ir alegres por la tierra
    sin aferramos nunca como a una patria;
    el espíritu no quiere encadenarse.
    Grado a grado, nos eleva y ensancha.
    Apenas se acomoda nuestra vida
    y nos confiamos, todo se disuelve;
    sólo quien está pronto para irse
    puede escapar del hábito que mata.
    Nos enviará de nuevo a espacios nuevos,
    el llamar de la vida nunca tendrá fin…
    Tal vez la hora de la muerte aún.
    ¡Arriba, corazón, di, pues, tu adiós y sana!

  7. Manuela
    | Responder

    me gusta, me gusta mucho.

  8. Jose
    | Responder

    Increíble! Gracias.
    Hasta lagrimié!

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