No vine a guiar corderos, vine a despertar leones
Me costó muchos años y muchísimo dolor darme cuenta de esto, por sentir que “no encajo” en ningún lado, y por eso te lo comparto:
Amigate con la idea de que no vas a agradar a todo el mundo.
Amigate con la idea de que muchos van a querer callarte.
Porque incomodás.
Porque lo que decís no siempre está “bien visto” o es “políticamente correcto”.
Amigate con la idea de que, si sos fiel a tu verdad, vas a generar bandos.
Y los que no lo hacen, generalmente nacieron para ser parte de la mediocridad.
Porque se amigan con la idea de conformar a todos.
Porque son parte de esos millones que huelen a fotocopias.
Y cuando ven algo original, con color, lo critican, lo juzgan y te piden que bajes el volumen.
Que tires más al “blanco y negro”, porque lo otro “hace ruido”.
Que tengas cosas para ajustar, puede ser. No digo que no (porque negarlo sería de una gran soberbia), pero tenés que estar muy atento al juego de quienes te piden silencio.
Vine a este mundo a sacudir corazones, a agitar consciencias.
Como dijo un hombre bastante polémico que fue rechazado por muchos y terminó inspirando a más de uno:
“No vine a guiar corderos, vine a despertar leones.”
No es mi forma ser parte de la media. No es mi estilo.
Y si hay un problema con eso, no nos hagamos perder el tiempo.
A medida que voy generando ruido en distintos ámbitos, me doy cuenta de algo: voy por el buen camino, el mío.
No pienso callarme en un mundo que prefiere el silencio antes que la incomodidad.
Gran abrazo 👊🏻











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